Con cada nuevo reto, vienen nuevos miedos; Y con ellos miles de satisfacciones al tener la certeza de que se desvanecerán.
“Es poco tiempo, pero quiero que confíes en mí”
Ese fue el detonante de algo que ya jamás tendría reversa.
Ahora sus miedos eran muy diferentes de los originales; Pero, como se había dicho anteriormente, cada nuevo miedo trae consigo una nueva certeza.
Una certeza que aplacará otros miedos y reiterará las promesas hechas anteriormente.
Promesas que se espera, no se rompan.
Tal vez ese sea el mayor miedo de ambos.
Desafortunadamente los estará acompañando siempre.
Pero siempre acompañado de nuevas certezas.
Certeza de que se desvanecerán. ¿Tal vez una esperanza? Una esperanza de que si llega el momento y las promesas se rompen, ¿el miedo ya no esté allí?
ResponderEliminarno, es la certeza de que alguien aplacará tus miedos. No se trata de que no importe si las promesas se rompen o no, se trata de que confíes en que esa persona no romperá sus promesas y el miedo se irá.
ResponderEliminarConfianza es una palabra extraña pues se requiere de mucha fortaleza para aplicarla en su sentido positivo. Y es que confianza no es la misma que depositas en un casco cuando te montas a la bicicleta o cuando compras un seguro de vida y te sientas a esperar morir dormido o quiza en medio de una estampida de personas en un concierto de The Who...¿quien sabe?
ResponderEliminarConfiar es peligroso, ni siquiere se puede hacerlo en uno mismo cuando se tiene mal educado el cuerpo y la mente.
Y aunque hay promesas que tardan y otras que se dan al instante, el amor es la que más emociones suele revolcar en el mar de los sentimientos.
Atentamente Chonete que ya empezo a divagar más de lo necesario y se entristecio un poquito. Vero, felicitaciones como siempre... Un beso