Arriesgaba demasiado: Un paso en falso, un resbalón, un solo tropiezo haría que todo –incluido ella- volviera a ese oscuro hueco al que sus sentimientos habían estado confinados tanto tiempo.
Tenía miedo, tenía tanto temor de caer de nuevo…
Ella sabía que todo era muy efímero y se cuidó demasiado de no caer de nuevo.
Los viejos muros ser erguían de nuevo.
Inexplicablemente, cayeron…
Algo inexplicable le dijo que lo hiciera, y él le aseguró que no tenía nada que temer.
Él la cuidaría.
Y ella confió en él.
Ella decidió dejar sus miedos a un lado e intentarlo.
Intentarlo como si nunca antes le hubieran roto el corazón.
Cuando el corazón (o el alma) han buscado algo y por casualidad lo encuentran, lo exigen, de una manera imprudente lo exigen.
ResponderEliminarEl olvido no es cura y el futuro es arriesgar el presente con la esperanza de sanar el pasado.
Algo personal:
Ojo! Así como tu me ayudas cuando escribo yo te devuelvo en esta tontería una parte de ese favor: Escribiste "como SU nunca".
El olvido es una cura obligada. PARA BIEN O PARA MAL,olvidamos y eso nos protege de no enloquecer. Los recuerdos pueden matar...
ResponderEliminarYa lo corregí,pero no era pa tanto escándalo: era sólo una U atravezada jaja
La verdad es que existimos quienes no olvidamos y que obtamos por ponernos una mascara sobre el rostro y actuar como si el fantasma del pasado fuera eso: un fantasma, y estuviera en cautiverio en el cementerio.
ResponderEliminarSin embargo cuando se trata de amor, las cosas se ponen más dificiles por que el corazón no piensa, sino que tan solo late, y los latidos suenan a tambor, el tambor es tribal, primitivo, primigenio e ingenuo. El amor es sencillamente ingenuo.
Ella cree que puede volar, pero no se ha dado cuenta que todos nacimos con las alas rotas.
Atentamente Chonete ete, traquetete pete