Dos extraños que llevan toda una vida sin conocerse, se encuentran en el afán diario de su agitada vida.
Deciden detenerse un momento, sólo un instante.
Cada segundo de quietud, cada inhalación, es un descanso del cansancio de su vida misma.
No hay segundos qué perder: Serán instantes de su vida malgastados, sin aparente utilidad.
Toda una vida de rutina, toda una eternidad de seres sin prestar atención a su alrededor.
Miles de caras borrosas. Sólo una brilla
Entonces, por primera vez, se detiene el tiempo y dejan de lado su prisa para conocerse y dejar que las cosas pasen.
Nada mejor que la prisa para estropear un buen momento y una buena compañía.
ResponderEliminarMmmm... A veces nos niega la posibilidad de conocer o disfrutar ciertas cosas, pero siempre puedes tener un momento Nescafé y detener el tiempo un rato y respirar.
ResponderEliminarEncontrar fastidia y encanta, por que puedes cometer el error de enamorarte mientras tomas un sorbo de café y perder el sueño por algo más que una noche.
ResponderEliminarVeo que hay algo que esta más alla de agujero del conejo para tí y estas encogida debajo de la mesa para lograr verlo entre la porcelana y los platos con frutas y pedacitos de pastel.
Crece Alicia, recupera tu tamayo y toma de la mesa lo que desees, despues de todo lo mereces.
Un beso y un abrazo...
Chonete