
Tal vez simplemente me cansé de soñar con una realidad que nunca será mía…
Con un destino que nunca podré cambiar a mi antojo.
Con un amor que nunca se diferenciará de la fantasía.
Con deseos que no se harán realidad…
Tal vez lo peor no sea otra cosa que saberme dueña de mi propia verdad y es ésta: No, no me cansé de soñar, me cansé de despertar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario