Ella, con el amor más dulce y sincero, puso sus pensamientos sobre el papel, y con sus sentimientos desnudos, escribió esta carta para él:
“Juegan los momentos,
Heridas sin palabras…
Heridas con palabras, sin apenas decir nada.
Apenas dices nada… Y nada es suficiente.
Piensa que es demente hacer caso a la gente.
Y yo, si tú no estás, ya no se estar…
Perdóname si alguna vez te hice llorar, Ojos de Cielo…
Perdóname si alguna vez robé de tus labios un “te quiero”
Perdóname, perdóname…
Sigo tus pisadas aunque a veces me pierdo,
me pierdo en mil preguntas y siempre acabo huyendo.
¿Por qué salir corriendo? Si te llevo aquí adentro…
Hoy te echo de menos, pero es que tengo miedo…
Hoy aunque estés lejos sigo aquí
Sabes que no puedo, no sin ti”
Era verdad: Por mucho que miles de kilómetros los separaran, sus corazones no dejaban de latir por el otro, ni siquiera aunque tuvieran miedo…
Ojos De Cielo, El Sueño De Morfeo
Existen esos ojos de cielo, aunque sean dificles de encontrar, pues son tan pequeños y unicos como lo son las sirenas en el mar.
ResponderEliminarSon ojos muy claros, o muy oscuros, lunares en la cupula de la tierra. Ojos de angel que bservamos y dibujamos con destreza sobre nuestros cuerpos, tatuandonos la vida de amor, llenandonos de ganas de besar. Los ojos de cielo, son algo más que cielo o que ojos...son algo así como un trocito de universo hecho pupila.